He probado los nuevos autobuses Mercedes Citaro que han empezado a circular con las nuevas líneas circulares de Zaragoza y, aunque todavía hay detalles por pulir, puedo decir que en materia de accesibilidad se ha dado un pequeño gran paso.
La novedad que más esperaba era la incorporación de una validadora en la parte central del autobús. ¿Por qué es tan importante? Porque hasta ahora, si ibas sola en silla de ruedas, necesitabas la ayuda de alguien para validar el billete. Ahora puedes entrar, validar y colocarte sin depender de nadie. Libertad y autonomía en estado puro.
Pero no todo es perfecto. La ocupación de los espacios reservados sigue siendo un problema habitual. A veces ni siquiera se apartan cuando ven bajar la rampa. Y claro, si no puedes posicionarte bien, tampoco puedes salir fácilmente. Por suerte, estos nuevos modelos tienen más espacio de maniobra y permiten girar para bajar de frente, que es lo más cómodo y seguro.
Además, se mantiene el botón de aviso al conductor para desplegar la rampa, aunque si no se entera… no falla el clásico grito colectivo de “¡Rampa!”. Zaragoza, vamos mejorando, pero todavía hay que seguir empujando —en todos los sentidos—.
🧡 Seguimos rodando.
Extracto del programa