En esta nueva intervención en Onda Cero Zaragoza, hablamos de algo tan cotidiano como ir a un bar, una tienda o simplemente cocinar en casa, y cómo muchas de estas experiencias no son accesibles para quienes vamos en silla de ruedas.
🍻 La barra del bar (y las mesas altas)
Parece que se ha puesto de moda el tapeo con mesas altas. Pero claro, si vas en silla, simplemente no llegas. Y eso hace que no puedas compartir una caña como el resto. Algo tan sencillo como incluir una mesa bajita con señalización de accesibilidad puede marcar la diferencia. En muchos bares del Tubo, por ejemplo, ni siquiera puedes entrar.
🚽 Los mostradores en comercios
Los mostradores altos son otra barrera habitual. No puedes ver al dependiente, ni alcanzar el datáfono. A veces tienes que entregar tu tarjeta, lo cual tampoco es lo ideal. Y lo mismo ocurre en grandes superficies. ¿Soluciones? ¡Sí las hay! Hay marcas como Apple que tienen una mesita auxiliar oculta y la sacan cuando ven a una persona con movilidad reducida. Sin pedirlo, sin hacer sentir diferente. Así, sí.
🏠 Y en casa, ¿cómo lo hago?
En mi cocina aún no está todo a mi altura, pero me he adaptado. Tengo lo que más uso en armarios bajos y he añadido un mueble auxiliar accesible. Además, tengo la suerte de poder ponerme de pie un poco y contar con el gran apoyo de señor Limón, que se encarga de muchas tareas.
🛠️ Soluciones sencillas, atención inclusiva
No todo depende de reformas o mobiliario adaptado. A veces, simplemente es cuestión de atención y voluntad. Si no puedes modificar un mostrador, quizás sí puedas salir a atender o buscar formas alternativas para facilitar la experiencia del cliente. Hay muchas soluciones si se piensa con empatía.
Seguimos dando visibilidad a estas pequeñas grandes barreras, porque pensar en accesibilidad es pensar en todas las personas. Gracias por escuchar una semana más. ¡Hasta la próxima!